
la vida es para luchar
Caminaba por la orilla del rio, suponia que seguiendo el curso del rio encontraria algun poblado en el que refugiarse. No queria ni recordar lo que hacia unos dias atras había sucedido, sangre, gritos, fuego y humo era la imagen que tenia en su mente. Aunque no quisiera recordar la batalla en la que se habia metido sin dudar por sus creencias, ahora no queria ni hablar de todo aquello. su espada era lo unico que quedaba para él con valor, su armadura la había dejado atrás y su jubón de cruzado colgado en el primer arbol que encontró en su camino
Entre los arboles escuchó entonces la voz de una mujer "soy la magia, soy la luz..."
Miró a su alredor pero nada vio y pensó que seria su mente que volvia a traicionarle. Siguió su camino y esta vez escuchó la voz aún con mas fuerza "soy la magia, soy la luz..."
Empuñando su espada pesadamente pues ya pocas fuerzas le quedaban, el caballero superviviente de la batalla giró sobre sus talones y ahi la vio. Una hermosa luz se deslizaba entre los troncos de los arboles plateando con su luz las hojas y la tierra a cada avance. Como hipnotizado el caballero bajó la espada y fue entonces cuando vio la silueta de una mujer.
-Quien sois?? Un angel quizas del cielo que ha enviado el señor en respuesta a mis plegarias?
- Acaso pensais que mereceis recompensa? - preguntó a su vez una voz dulce y cuyo tono llenaba el ambiente. -Solo quiero que acabe este tormento- respondió sin saber aun con quien hablaba.
-Soy la magia, soy la luz... un instante determinal- dijo la mujer nuevamente. la luz descendio y pudo ver que su cara era palida y su cabello tan negro como el azabache, sus ojos tan claros que solo podia distinguir la pupila negra. Y esos labios... era bella. Las delicadas y blancas manos se movieron y trazaron un circulo. Una puerta apareció cerca de la orilla donde se encontra el caballero.
-Soy la magia, soy la luz, un instante determinal, la puerta abierta al Mas Allá...si duerme me verás...
el caballero miró la puerta y comprendió entonces. Se le ofrecia una oportunidad de calmar su dolor, de dejar sus penas y olvidar de verdad todo lo sucedido. Dio un paso hacia la puerta respandeciente. Pero entonces se volvió y miró a su alrededor... el bosque, el rio, el aire, todo emanaba vida... todo menos él.
Negó con la cabeza y dió la espalda a la puerta.
-No he llegado hasta aqui para esto... para dejar que mi vida sea un hilo más en vano en este mundo.
Para su sorpresa la mujer sonrio y la puerta desapareció. Se le acercó y abrazándolo le hizo un gesto para que lo siguiera. Durante media hora el caballero siguió a la misteriosa doncella. hasta llegar a una cascada que cortaba el paso. Para asombro de sus ojos, cuando miró hacia las copas de los árboles descubrió casas de madera tan bien camufladas que parecian parte de los arboles, en la catarata pudo ver un puente que se perdia por detrás de ella. Pero eso no fue lo que mas impresionó al caballero. La doncella lo llevó hasta uno de lo que parecian un edificio ornamentado y escavado en la piedra. ahi abrió un cofre y le entregó papel y una pluma.
-Contarás al mundo sobre lo que aqui puedas ver, contarás al mundo que aun vivimos, contarás que la magia ofrecida por los dioses no nos ha dejado atras, tus palabras serán nuestro reflejo de que aun estamos vivos.
-La magia es pura maldad!!- casi escupio las palabras
-Tienes una historia que contar, pero para contarla primero has de ver la verdad... nuestro mundo.
La mujer lo llevó a un balcón y desde ahi pudia ver lo hermoso que era el bosque y lo frondoso que era, Se dio cuenta de la suerte que habia corrido pues al menos ahora no estaba perdido.
-Si has llegado hasta aqui, cuidate de morir sin antes dejar terminados todos tus sueños, la vida es para luchar. No olvides esto nunca... porque aun te queda mucho por ver y hacer.
Dicen que el caballero pasó mas de cien años en aquel magico lugar, donde el tiempo parece ir mas lento, donde la vida parece que solo tiene armonia. Dicen que comenzó a escribir y cuando terminó, al marcharse su corazón pareció quebrarse, mas prometió regresar cuando sus sueños se cumplieran.
Entre los arboles escuchó entonces la voz de una mujer "soy la magia, soy la luz..."
Miró a su alredor pero nada vio y pensó que seria su mente que volvia a traicionarle. Siguió su camino y esta vez escuchó la voz aún con mas fuerza "soy la magia, soy la luz..."
Empuñando su espada pesadamente pues ya pocas fuerzas le quedaban, el caballero superviviente de la batalla giró sobre sus talones y ahi la vio. Una hermosa luz se deslizaba entre los troncos de los arboles plateando con su luz las hojas y la tierra a cada avance. Como hipnotizado el caballero bajó la espada y fue entonces cuando vio la silueta de una mujer.
-Quien sois?? Un angel quizas del cielo que ha enviado el señor en respuesta a mis plegarias?
- Acaso pensais que mereceis recompensa? - preguntó a su vez una voz dulce y cuyo tono llenaba el ambiente. -Solo quiero que acabe este tormento- respondió sin saber aun con quien hablaba.
-Soy la magia, soy la luz... un instante determinal- dijo la mujer nuevamente. la luz descendio y pudo ver que su cara era palida y su cabello tan negro como el azabache, sus ojos tan claros que solo podia distinguir la pupila negra. Y esos labios... era bella. Las delicadas y blancas manos se movieron y trazaron un circulo. Una puerta apareció cerca de la orilla donde se encontra el caballero.
-Soy la magia, soy la luz, un instante determinal, la puerta abierta al Mas Allá...si duerme me verás...
el caballero miró la puerta y comprendió entonces. Se le ofrecia una oportunidad de calmar su dolor, de dejar sus penas y olvidar de verdad todo lo sucedido. Dio un paso hacia la puerta respandeciente. Pero entonces se volvió y miró a su alrededor... el bosque, el rio, el aire, todo emanaba vida... todo menos él.
Negó con la cabeza y dió la espalda a la puerta.
-No he llegado hasta aqui para esto... para dejar que mi vida sea un hilo más en vano en este mundo.
Para su sorpresa la mujer sonrio y la puerta desapareció. Se le acercó y abrazándolo le hizo un gesto para que lo siguiera. Durante media hora el caballero siguió a la misteriosa doncella. hasta llegar a una cascada que cortaba el paso. Para asombro de sus ojos, cuando miró hacia las copas de los árboles descubrió casas de madera tan bien camufladas que parecian parte de los arboles, en la catarata pudo ver un puente que se perdia por detrás de ella. Pero eso no fue lo que mas impresionó al caballero. La doncella lo llevó hasta uno de lo que parecian un edificio ornamentado y escavado en la piedra. ahi abrió un cofre y le entregó papel y una pluma.
-Contarás al mundo sobre lo que aqui puedas ver, contarás al mundo que aun vivimos, contarás que la magia ofrecida por los dioses no nos ha dejado atras, tus palabras serán nuestro reflejo de que aun estamos vivos.
-La magia es pura maldad!!- casi escupio las palabras
-Tienes una historia que contar, pero para contarla primero has de ver la verdad... nuestro mundo.
La mujer lo llevó a un balcón y desde ahi pudia ver lo hermoso que era el bosque y lo frondoso que era, Se dio cuenta de la suerte que habia corrido pues al menos ahora no estaba perdido.
-Si has llegado hasta aqui, cuidate de morir sin antes dejar terminados todos tus sueños, la vida es para luchar. No olvides esto nunca... porque aun te queda mucho por ver y hacer.
Dicen que el caballero pasó mas de cien años en aquel magico lugar, donde el tiempo parece ir mas lento, donde la vida parece que solo tiene armonia. Dicen que comenzó a escribir y cuando terminó, al marcharse su corazón pareció quebrarse, mas prometió regresar cuando sus sueños se cumplieran.



No hay comentarios:
Publicar un comentario